jueves, 5 de enero de 2012

Pescado a la Vinagreta estilo Área 51

Iba a subir la receta mañana, pero es que LeatherFace (vuestro grupo de Thrash Metal Conspiranoico preferido) comienza mañana la grabación de su primera maqueta y no creo que me vaya a dar tiempo. Hablando de todo un poco, los próximos días preparaos por que no sé si será el frío o qué, pero mis neuronas están a punto de estallar. No puedo parar de ver paranoias y conspiraciones por todas partes, me estoy volviendo loco otra vez. Esta noche volviendo del ensayo caminando para mi casa he estado pensando que si la ola de frío no será cosa del proyecto HAARP. Y es que yo estoy convencido que estos cambios climáticos son creados artificialmente. Bueno me pongo el gorrito de papel de plata y sigo a lo mío.
1, 2 ,3...
4, 5, 6...
Yo me calmaré... todos lo veréis. Ya.

Hoy vengo con una receta sencilla y festiva. ¿Por qué festiva? Por que lo digo yo punto. Otra receta barata, sabrosa y que suele gustar a mayores y zagales por igual.
Y para que luego no digan... ¡una receta de pescado! ¡Toma ya!


Ingredientes (para 2 personas, que no se diga que no reduzco las ingentes cantidades)

- 4 colas de pescadilla congeladas
- un buen puñado de dientes de ajo
- pimentón de la vera
- harina
- sal
- vinagre de vino blanco


1) El primer paso obvio es descongelar el pescado. Lo mejor es sacarlo del congelador la noche antes y descongelar en un plato en la nevera.
Cuando tengamos esto hecho, con unas tijeras de cocina le cortamos las espinas que tiene en el dorso y en el vientre. También hay que limpiar la parte interior del vientre, que a veces tiene restos de tripas y esas cosas.









2) Cortamos el pescado en trozos medianos.




Para hacer más fácil y menos engorroso el proceso de enharinar el pescado utilizaremos una bolsa de esas para los congelados. En principio cualquier bolsa nos servirá (siempre que esté limpia!) pero estas de congelados son limpias y tienen el tamaño perfecto.



Ponemos en la bolsa tres o cuatro cucharadas de harina y una pizca de sal y pimienta.



Echamos los trozos de pescado de tres en tres, cerramos la bolsa asegurándola con la mano y agitamos. Ahora nuestro pescado estará perfectamente enharinado y nuestra cocina estará libre del infierno enharinado, y es que es un auténtico coñazo limpiar una cocina llena de harina.








Sacudimos un poco el pescado dentro de la bolsa para quitar el exceso de harina (no queremos llenar el aceite con demasiado harina, por que al final se quemaría y sería el horror infernal.

3) Con el aceite de girasol caliente en una sarten pequeña vamos echando de cuatro en cuatro el pescado y lo freímos hasta que esté dorado por ambos lados.
Cuando esté doradito y crujiente lo sacamos a un plato con papel de cocina que absorba el exceso de aceite.





4) Mientras pelamos una buena cantidad de ajos y los fileteamos finos.





Y ahora echamos en el aceite el ajo cortado y sofreímos. Hay que tener cuidado por que el ajo se puede quemar enseguida. Es mejor hacer este paso con el fuego bajo.



También hay que tener cuidado con la cantidad de harina que se nos haya quedado en el aceite por que puede ser que se nos haya quemado. En este caso es mejor limpiar la sartén y comenzar con aceite limpio.
Pero si la harina que tenemos en la sartén está simplemente tostada nos vendrá de perlas (de hecho es lo idóneo) para espesar y ligar la salsa que vamos a hacer ahora.

5) Espolvoreamos una cantidad generosa de pimentón dulce (de la Vera a poder ser, que el sabor cambia una barbaridad) y casi de seguido agregamos un buen chorro de vinagre (casi medio vaso de vinagre) y lo ponemos a fuego medio/fuerte un minuto o dos que comience a reducir el vinagre.



Echamos también medio vaso de agua, corregimos de sal y dejamos unos 5 minutos a fuego medio que la salsa ligue y reduzca un poco.



6) Disponemos en una cazuela de barro para su presentación el pescado y cubrimos con la salsa vinagreta. ¡Servimos a la mesa y a comer!



Et Voilà! ¡Ya tenemos nuestro "Pescado a la Vinagreta estilo Área 51" listo para comer!

miércoles, 4 de enero de 2012

Arroz a la Reserva Federal

Por que no estamos para tirar cohetes y por que viendo que en el BOE el Estado reparte a la iglesia más de 13 millones de euros al mes, si si, AL MES, por supuesto supongo que libres de impuestos, hoy os doy una sencilla receta para aprovechar los restos del cocido del día anterior. Nada de dárselos al perro (además es perjudicial para ellos) o de tirarlo por que solo queremos la sopa. Viendo como están las cosas hay que aprovecharlo todo, y además ¿qué narices? ¡Está buenísimo!

Ingredientes:
- Restos de cocido
- Dos vasos de caldo del cocido
- Cuatro puñados de arroz o cinco
- Azafrán (o preparado para paella del mercadona)
- 3 tomates blandos
- 10 dientes de ajo
- perejil
- aceite de oliva
- sal


1) Cortamos los tomates a trozos grandes. Si tenemos un par o tres de tomates en la nevera que ya se están empezando a poner rarunos, blandos y están poco apetecibles para comer crudos o en ensalada, ésta es nuestra oportunidad para no desaprovecharlos. Echamos el tomate cortado en el vaso triturador, junto a tres o cuatro dientes de ajo y perejil.








2) Le quitamos a los ajos las pieles blancas, les damos un golpe sobre la tabla con la mano y los echamos a la paellera. Mientras tanto lavamos y cortamos el pimiento rojo en tiras y lo vamos sofriendo junto a los ajos. Echamos un par de ñoras y un puñado de tomates secos en una jarra con agua y lo calentamos 2 minutos en el microondas. (O los sumergís en agua hirviendo, lo que prefiráis, el micro es más rápido y se friegan menos cosas después, xD)










3) Mientras tanto vamos troceando nuestros restos de cocido. En mi caso son trozos de pollo, un poco de costilla de cerdo y un trozo de ternera. Además también aprovecho la patata, zanahoria y un puerro que también me sobró. Por supuesto, los garbanzos también. Ésta parte es fácil, es simplemente procurar que no te caigan huesecitos o trozos que no quieras usar (a mi no me gustan los trozos con grasa, piel de pollo y todo eso... yo soy de chicha, xD)






4) Retiramos los pimientos y los ajos y echamos en la paellera nuestra mezcla triturada de tomate, ajo y perejil y lo sofreímos y aprovechamos para echar una poca sal. Mientras se sofríe, raspamos las ñoras para quitarles la pulpa y cortamos los tomates secos rehidratados en brunois (daditos pequeños de toda la vida) y lo echamos en la paellera.









5) Una vez tengamos el tomate sofrito (veréis como cambia del color rosadito a un rojo más fuerte) echamos los garbanzos y los rehogamos. A continuación echamos también los restos del cocido y seguimos rehogando un momento que se cubra todo bien con el tomate. Mientras calentamos el caldo en el microondas. (O al fuego, lo que queráis, pero así fregamos menos cosas!)










6) Echamos cuatro puñados grandes de arroz corto y rehogamos un rato. Entonces echamos el caldo caliente hasta cubrir el arroz del todo (unos tres vasos largos de líquido aproximadamente) y echamos el sobre de preparado para paella (o azafrán si tienes) y esperamos a que rompa a hervir.













7) Lo dejamos destapado a fuego fuerte unos minutos hasta que veamos que va reduciendo el líquido, pasados unos 5 minutos si vemos que ya está cogiendo textura melosa bajamos el fuego y lo dejamos a fuego lento otros 10/15 minutos.



De cuando en cuando movemos lateralmente la paellera para asegurarnos que no se nos queme por debajo.



8) Pasados unos 10 minutos probamos unos granos de arroz, y si están casi hechos (lo que se llama en la cocina italiana "al dente" apagamos el fuego y tapamos. Si no está el arroz en su punto aún, pues esperamos unos minutos más hasta que lo esté. Lo dejamos reposar tapado unos 3/5 minutos más.

Ya tenemos hecho nuestro "Arroz a la Reserva Federal"









Trucos:
- Es buena idea tener una jarra con agua caliente (casi hirviendo) preparada por si nos falta líquido en el arroz. Puede ser que necesitemos más agua y es mejor echarlo muy caliente para no cortar la cocción del mismo.
- Para tener siempre perejil "fresco" solo tenemos que congelar en un rulo de papel de aluminio una buena cantidad. Así basta con cortar una porción que vayas a usar y tener siempre a mano. Solo por que sea gratis no quiere decir que tengamos que despilfarrarlo. Trituramos todo hasta que nos quede un puré casi uniforme, bien mezclado.

martes, 3 de enero de 2012

Patatas MK Ultra

Saludos queridos seguidores y seguidoras de las Recetas del Yis. En este año nuevo donde nos vemos sumidos una crisis financiera gestada y llevada a cabo por los propios directivos financieros y gubernamentales con el único fin de controlar a la población humana para llevarnos de la manita a una Nueva Orden Mundial, os voy a enseñar una receta barata, nutritiva y sana. Por que la Nueva Orden Mundial nos controlan incluso a través de su comida y sus porquerías, conservantes, antidepresivos y demás agentes inhibidores de la voluntad, y aunque nos veamos desbordados por sus intentos de control, ¡no quiere decir que tengamos que comer mal!
Hoy os presento las "Patatas MK Ultra", bueno, bonito y barato!!

Ingredientes para tres personas: (Voy a intentar reducir las cantidades tras algunas quejas de seguidores por ser las recetas de proporciones desmesuradas)

- 5 patatas grandotas
- 2 cebollas
- 5/6 dientes de ajo
- Pimentón dulce (a ser posible de la Vera)
- Sal y pimienta.
- 3 huevos
- Aceite de oliva
- Vino blanco
- Colorante
- Agua (opcional caldo de verduras/pollo)


1) Pelamos y cortamos en brunois (daditos pequeños de toda la vida)la cebolla y los ajos mientras calentamos el aceite en una olla grande.






2) Mientras sofreímos bien la cebolla pelamos las patatas y las cortamos en trozos no muy grandes, si no tardarán siglos en cocerse y se quedarán duras. Es importante no cortar los trozos del todo, me refiero a que hay que hacerlo mediante el proceso que se conoce como "besar" la patata. "Besar" la patata consiste en cuando estás a punto de terminar el corte de la misma parar y romper el trozo en lugar de hacer un corte limpio, y el sonido que hace la patata al romperse es parecido al de un ósculo (suena más culto que beso y menos noño). Con esto conseguiremos que esos trozos se deshagan haciendo que la salsa al final ligue y espese sin necesidad de echar maicena o espesantes del estilo.




3) Cuando tengamos la cebolla bien sofrita, pero bien sofrita, echamos la patata y lo removemos todo. Es importante rehogar la patata un ratejo con la cebolla y el aceite para que coja sabor, no queremos que quede un guiso sosainas, que bastante tenemos con Rajoy. Incorporamos una ingente cantidad de pimentón (de la Vera a ser posible, sé que soy pesado con este tema, pero es que no hay comparación de sabor) y seguimos rehogando un rato, teniendo SUMO CUIDADO que no se nos agarre el pimentón, por que se agriaría todo el guiso. No hay peor sabor que el del pimentón quemado.








Aprovechamos también para poner un poquito de colorante.




4) Ahora le echamos una generosa cantidad de vino blanco, removiendo para que se mezcle todo y lo dejamos que rompa a hervir. Hay que dejar que hierva a fuego alto para que evapore el alcohol casi del todo, si no el vino queda "crudo" y nos saldrá un guiso ácido del infierno. Un horror solo comparable al del pimentón quemado. Así que si habéis quemado el pimentón en el punto anterior... empezad otra vez, xD.
Hay que moverlo de cuando en cuando para precisamente evitar eso, que se nos agarre la patata al fondo con el pimentón... ¡ojo! Esta parece una receta sencilla, y lo es, pero eso no quiere decir que tengamos que ser descuidados por esa razón. A veces su belleza radica en su sencillez, pero hay que estar atentos.





5) Cuando veamos que el vino está casi evaporado (sólo hay que probarlo y se notará en seguida por el sabor) incorporamos el líquido. Aquí hay varias opciones según lo que se tenga a mano. Necesitamos dos vasos de líquido, y yo normalmente uso agua, dos vasos de agua.
Dependiendo de los gustos de cada uno se puede usar caldo de pollo si se tiene preparado o caldo de verduras si queremos seguir con una receta vegana/vegetariana, o incluso caldo que sobró del cocido si se tuviera, para gustos colores.
Yo normalmente tengo tuppers individuales con caldo de verduras y pollo en el congelador para ir usando en los guisos o para hacer un consomé con fideos, y en este caso he usado uno de esos y un vaso de agua. Combinaciones hay un montón. A gusto del consumidor.
(OJO: Hay que tener en cuenta la cantidad de sal que pueda tener el caldo que vayamos a usar, que no nos pasemos que el guiso salado no tiene arreglo!)






6) Cuando rompa todo de nuevo a hervir, lo tapamos y lo ponemos en un quemador mediano y lo cocemos a fuego lento una media hora aproximadamente. Movemos un poco de cuando en cuando para que no se nos agarre abajo y vigilando que la patata no se nos deshaga. Y es que depende de cada patata, unos se harán antes otros después, simplemente vamos pinchando con un cuchillo o tenedor hasta que veamos que patata está hecha.



7) Opcionalmente se puede también escalfar un huevo en las patatas antes de servirlas, dejando el huevo cocerse unos minutos dependiendo de los gustos del comensal, (a mi me gustan blanditos que pueda mojar pan en la yema, xDD).





Y aquí tenemos nuestro plato de hoy, "Patatas MK Ultra".


Espero que lo disfrutéis.